Entradas populares

martes, 17 de noviembre de 2009

Tocando la vida

Llevo meses buscándote efímero encanto
Y hoy vuelves esplendoroso y santo
A través de un bello testimonio...


Restos de vida que intentan disiparse en tus tristes ojos y débiles gestos. El júbilo de las grandes victorias, la tristeza de sueños frustrados, la saña de las sórdidas improntas y los productos de tu amor humilde, todos frente a ti, convertidos en un etéreo recuerdo de tus últimos momentos.

Nunca resultan más absurdas las palabras con las que luchaste, por cuestiones perdidas, con arrogante arrojo, y serán injustos los tiempos, pues no te permitirán proclamar tus temores al mundo. Sentirás que nadie oirá jamás tu voz y que no queda nada por hacer.

Y sin embargo, te habrás equivocado, pues en medio de un mundo frío y esquivo tú tocaste mi vida, logrando que florezcan jardines risueños, en los terrenos baldíos de mi corazón. Es momento que coloque pétalos de algodón en tus oídos, pues no habrá palabra alguna, sólo sentirás mi alma tocando la tuya; el amor mío captura la belleza de tu esencia en un cofre, que, aunque bello, no pertenece esta vez a Perséfone, sino que, por humilde, es digno del corazón del mundo.

Déjame mostrarte estos nuevos caminos, que la bondad y carisma de la gente buena se plasmen en tu sonrisa y asentir. Despierta, que iniciamos una nueva vida, juntos.

sábado, 11 de julio de 2009

Hace un año, Hoy.

Hace un año que mi corazón vagabundo encontró refugio en tus cálidas manos. Y cubriendo su impávido contorno con las feromonas de tus cabellos, hoy se muestra frondoso como un árbol, que en sus frutos arroja nuestros besos consumados.

Hoy sin miedo pregono que soy débil ante tu sonrisa y que te encuentro complemento de mi alma. Que mi corazón rebosa de dulzura cuando te describo, pues irradia fulguroso el orgullo de tomarte de la mano y poder sonreír a tu lado.

Mi bella dama, clama mi ser tu presencia, quédate a mi lado un poco más, olvida el tiempo efímero, que los días y las noches, dictadas por el tribunal del destino, no condenen, ni desgasten nuestra unión.

Y que no te turbe la premura ni el ruido del mundo de los sentidos, ¡Oh No!, que yo te ofrezco uno sitio nuevo para vivir, sin fastidios, sin envidia, sin ganadores ni perdedores. Demos la vuelta a este nuevo mundo y sinecura bebe las límpidas aguas que dejo caer en tu cuerpo.

Ya la historia es distinta, ahora descansa que mañana será un nuevo día, y aunque perennes sigamos aquí separados, nuestras almas pasean a berlina con rocinantes bestias, que alegres comparten con nosotros nuestro primer aniversario.
Poema perdido...

Adiós...

Hoy escribiré la última letra,
No habrá para conmigo una treta.
Hoy te leeré el último cuento,
Cambiará de dirección el viento.
Hoy te diré adiós.
.
No intentes mutar, pues
Para todas tus formas tengo un antídoto.
No intentes, de mi vida, ser la juez,
Que no engalanarás lo destruido.

Es momento de entonar a voz en cuello
La melodía del amor perdido;
Entender que fue bello
Y hacer de cuenta que no ha dolido.

No me exijas una respuesta;
No digas que nada me cuesta,
Que en pugna mi interior está
Y hasta solucionar mí intrincado
No puedo serle de agrado
Ni al amigo, ni al lejano.

Recorre los caminos de la vida sin mirar atrás,
Que los pérfidos recuerdos
Atormentan al corazón
Y te deja un sin sabor la razón
Que a aceptar no aprende
Pues en su egoísmo pretende
Convencer que lo falso, verdadero fue.