Hace un año que mi corazón vagabundo encontró refugio en tus cálidas manos. Y cubriendo su impávido contorno con las feromonas de tus cabellos, hoy se muestra frondoso como un árbol, que en sus frutos arroja nuestros besos consumados.
Hoy sin miedo pregono que soy débil ante tu sonrisa y que te encuentro complemento de mi alma. Que mi corazón rebosa de dulzura cuando te describo, pues irradia fulguroso el orgullo de tomarte de la mano y poder sonreír a tu lado.
Mi bella dama, clama mi ser tu presencia, quédate a mi lado un poco más, olvida el tiempo efímero, que los días y las noches, dictadas por el tribunal del destino, no condenen, ni desgasten nuestra unión.
Y que no te turbe la premura ni el ruido del mundo de los sentidos, ¡Oh No!, que yo te ofrezco uno sitio nuevo para vivir, sin fastidios, sin envidia, sin ganadores ni perdedores. Demos la vuelta a este nuevo mundo y sinecura bebe las límpidas aguas que dejo caer en tu cuerpo.
Ya la historia es distinta, ahora descansa que mañana será un nuevo día, y aunque perennes sigamos aquí separados, nuestras almas pasean a berlina con rocinantes bestias, que alegres comparten con nosotros nuestro primer aniversario.
sábado, 11 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario