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miércoles, 30 de abril de 2014

Primer bar, primera noche

Primera noche, primer bar
Me gusta estar así
No se como caí aquí
Pero lo que haré: brindar
Encontrar un lugar
Donde mi alma vacía
Encuentre poesía
Donde mi insomnio
No sea pesado oprobio
No fe, apostasía. 

domingo, 20 de abril de 2014

Boca coqueta

Mujer tu boca coqueta‎
Me lanza el maíz impío
‎Un puente al desvarío‎ ‎
Del sueño o la treta
De tu figura completa‎

Dame un beso morena
De aquellos que te guardas‎
Cuando por las calles andas
Candorosa y  ajena ‎
‎Al terminar la verbena
Ricuato

Una vez más una sonrisa

Sumergido en el tropel de un festín mundano, me enganchó tu sonrisa coqueta, que luego de ligeros intentos tuyos e incontables ‎cavilaciones mías, buscando sin éxito la canción adecuada, me animó a ir en tu búsqueda, disfrazado en mi alterego. 

Nuestro primer encuentro. Tu mirada un poco perdida, intentando enmascarar torpemente las decenas de ideas que te venían a la mente.  Algo avergonzada quizá por haber desnudado tu sonrisa a mis cuatro ojos. ‎"Soy poeta" te dije y todo pareció un fracaso. De inmediato me dije "eres grupo A" y no quise desconsolarme por la realidad de lo poco atractivo que puede resultar un poeta con cara noble en los 2010's. Quizá mi cándida sinceridad no me permitió ocultar mis historia imaginaria o quizá la estrategia no fue buena. Definitivamente por mis fachas y tu sonrisa, eres, o fuiste al inicio, un grupo B. 

Cuanta sorpresa encontrarte al día siguiente cautivada, ubicándome en el medio de un cuento de hadas moderno y de fin de semana. Al parecer no fui tan torpe como siempre. Sin duda fuimos ambos inexpertos al preguntar y  juzgar, pero la risa, los besos y deseos de seguir abrazándonos pudieron más que nuestras falta de experiencia. 

Y luego los pesares del destino trillado nos jugaron la misma pasada a que los amantes de a pie. Un comienzo y final difícil, que, aunque nos quitaron el sueño, no consiguieron borrar el suave aroma de nuestros besos, la fuerza de nuestras miradas y el calor de nuestras manos, siendo así la trama, el intermedio, un dulce poema.‎ Luego deshojando tus historias y mis pesares, sabríamos que no nos volveríamos a ver. ‎Gracias por regalarme este bello recuerdo. ‎
Ricuato‎

viernes, 18 de abril de 2014

Cielo estrellado

‎Cielo estrellado y tiritan azules los astros a lo lejos. 
Yo sentado a la orilla de un mar ajeno, un mar de reggae. Recordando que no soy más que un poeta frustrado.

Se me escapó la chica que me estuvo mirando toda la noche. Quizá la dejé ir. Por cobardía o apatía, no importa. 

Nada iguala a la ilusión de tus labios gruessos sobre los míos. A tus dientes clavados en mi pecho. A tus manos acariciando mi espalda. Como es que no te logro tocar en ningún otro cuerpo. Como es que cuando te siento cerca, no te veo nunca. 

Qué le digo al corazón y la vejiga? El rubor de tus mejillas, el ancho ‎de tus caderas, el vapor de tus labios, tus uñas clavadas en mi espalda, mis manos enredados en tu cabello largo de diosa griega. 


Donde andarás?

Ricuato

jueves, 10 de abril de 2014

Me malacostumbré


Hoy pasé por las calles de tu casa. Me desvíe de mi camino 15 minutos para volver a recorrer cada fachada, cada carro estacionado, las paredes, las rejas, los vigilantes, la tiendita donde comprábamos los puchos.

De inmediato sentí nervios de volver a verte, luego se volvieron ansias de cruzarme con alguien. Contigo, con tus padres, hermanas, amigos o vecinos. Alguien que recuerde que hace 6 años era yo el chiquillo que a menudo te llevaba orgulloso de la mano; y es que eramos inseparables al caminar ¿Lo recuerdas? Pero no encontré a nadie, incluso las calles y las estrellas se habían olvidado de mi. No las culpo, nunca volví a pasar cerca, nunca los recordé, ni los lloré; así que entiendo que también me olvidarán.


Al llegar a la reja que antela tu casa, y en ella los miles de detalles navideños en navidad, los cuartos llenos de cosas, el purificador de agua, los insumos para los panqueques, tus muebles cómodos, los libros de crepúsculo, el sonido de tu nextel a las 4 de la mañana, todos cura de mi ansiedad, mi mal humor y mi desorden universitario.  No me atreví a entrar, me
pareció innecesario y grosero. Ya había tenido mi momento y no necesitaba más.

Últimamente no ando de bien con las chicas, mis amigos creen que ahora yo soy el medio maricón por mi falta de nuevas conquistas. Simplemente no me da la gana de ser distinto, no busco adecuarme a un mundo acomplejado e infeliz, lleno de avatares y deudas.

Y de este sentimiento fatuo eres tu la culpable. Me mal acostumbraste a ser feliz a tu manera, al sentirte orgullosa y feliz conmigo, al no exigirme más, sino quererme tal y como soy y tener el carisma y amor de escucharme y aceptarme a las 4 de la mañana de un martes, caminando en vez de en un coche un miercoles, con la cuenta y tarjeta de crédito sin saldo un viernes, con una cerveza en lugar de un whisky un sábado, con mis amigos en lugar de los tuyos, la mayoría de las veces.

No se vivir de una forma distinta a la que aprendí contigo y eso me pesa. No puedo negar que ahora estoy convencido que tu mundo de los sentidos y no mi mundo de las ideas, es el mundo real, del que culpable y bendecido, no soy parte.

Hoy se que eres feliz con una nueva vida y eso me encanta, me nutre y me recuerda que debo seguir adelante. Es muy hermoso volver la mirada y encontrar amor en lugar de estatuas de sal. No hay mejor pastilla para afrontar mis actuales reiteradas batallas perdidas. No me  importa ya si son de mayor cuantía, lo que viene luego será mejor, pues como proclamará en vida Facundo: "sólo lo grande alcanza a lo grande", así que: 

"Pa lante, pa lante cómo un elefante, ecuajey".
Ricuato‎

miércoles, 9 de abril de 2014

Martes, un dia cualquiera

Martes, un día para escribir una cancion.
Una canción que me haga recordar a ese viejo amor humlide, de calles desoladas. Y también a ese amor incontenible de besos y caricias y noches enteras montados sin mesura en nuestros sueños dispersos. Y también a ese pequeño romance del concierto de Manzanero, del que siempre me quedará la duda.

Martes 08 de abrl del 2014 un altar para el recuerdo. Mis nuevas conquistas no responden o le toman importancia al borracho canzino en que me he vuelto. No se qué sigue, no se por donde ir. Sólo se que quisiera escribir una canción, pero no al recuerdo o la imaginación, sino a la realidad de tus besos.

¿Dónde andarás?

Ricuato

viernes, 4 de abril de 2014

No soy yo, eres tú

No soy yo, eres tú quien no tiene interés en cabalgar en berlina al mundo de las fantasías aristofánicas.

¿Haces mal? ¿No sabes valorar? ¿No tienes visión? ¿Eres asexual o lesbiana? ¿Estás enamorada de otro?  ¿Te lo pierdes? Nada de eso, pura basura infraliteraria, simplemente eres grupo A.

¿Y qué es el grupo A? ¿Hay acaso un grupo B? La teoría del A-B fue esbozada y nunca corroborada por un seudointelectual Barranqueño conocido por hablar mucho, ser muy desordenado y miedoso y workaholic.

Este pequeño y débil filósofo de maseta postula que en el mundo existe dos grupos de mujeres (u hombres en el ejercicio femenino), el primero está conformado por las mujeres que podrían tener interés en uno;  el segundo estaría compuesto pues por las que no. Ambos grupos son 100x100 miscelanea, razón por la que no existen patrones, ni figuras definidas. En otras palabras, edad, físico, doctrina espiritual, régimen alimentcio, profundida intelectual, afinidad por gustos ycolores o  planes de vida. El punto en común quizá sea lo que. Muchos científicos denominan "el olor".

La teoría concluye que sin importar la estrategia,inversión, tiempo, corazón o lágrimas que uno involucre, el resultado inicial(que es el que importa,valga la redundancia, al inicio de toda relación)  ya está dado por un tema químico.

¿Verdad o mentira? Quizá su único valor sea el consuelo de los corazones rotos, quienes en el ejercicio de su amor ilusorio, le son infieles a esa amante inoportuna "que se llama soledad".

Ricuato