Mi almohada ya no guarda mis sueños, no disipa mis problemas y no me sirve para descansar. Se olvidó que era dueña de mi confianza y de nuestro tácito acuerdo de aventuras y paz. De las incontables batallas contra el silencio que siempre me impide dar el primer paso. Parece que perdió la memoria o ya le disgusta evocar aquellos paseos por el mundo llenos de salud y júbilo.
Así es, me ha abandonado y todas las noches son tormentosas, pues la envidia de los pequeños hombresitos del mundo de los sentidos llena de plomo mis bolsillos y me retiene en el llano.
Son mis sueños réplicas de mí actuar cotidiano, donde la beldad de las arrojadas musas e imperantes paisajes no tienen mayor influencia.
Me estará castigando? Se olvidó que era mi sanctasanctórum y que tras su velo mi realidad cambiaba. Me convertí en un incordio para ella y desvaneció de un soplido nuestra amistad imaginaria.
Dudo mucho que las cosas cambien para ella, pero pronto mi vida dará un nuevo giro y mi almohada ya no estará conmigo. Y con ella todas mis añoranzas y quimeras se tornarán efímeras y se desvanecerán junto con el aroma de mis amores incompletos…
lunes, 20 de octubre de 2008
domingo, 12 de octubre de 2008
Que tristeza me provoca verte hoy
…Qué emoción me provoca verte hoy. Emoción que no tiene en suma que ver con la de los viejos reencuentros en los puertos o con las concurrencias furtivas y secretas en algún bosque, como lo describen las canciones, las novelas o los cuentos. Esta emoción es distinta, se envuelve en decepción y tristeza, al ver que tus tristes ojos han perdido la orientación de tus sueños. Que toda tu fortaleza y libertad se ven cercenadas y cascadas por razones banales y que tu ingenio y gracia son burlados por los comentarios de la gente.
Cuánto de lo que eres queda ahora… no lo sé. No creo que las personas cambien, no creo que se haya perdido la gran mujer que en ti existe, pero está descuidada y su voz se oye muy distante. Parece perderse en el desierto de los amores fallidos y de las relaciones suicidas.
Lamento que tus apocados luceros desprendan manantiales de dolor confundido, porque intento entender que algunas personas en el camino se tropiezan con piedras y otras se golpean con ellas, pues no falta quien en la neblina las confunde al caminar….
Cuánto de lo que eres queda ahora… no lo sé. No creo que las personas cambien, no creo que se haya perdido la gran mujer que en ti existe, pero está descuidada y su voz se oye muy distante. Parece perderse en el desierto de los amores fallidos y de las relaciones suicidas.
Lamento que tus apocados luceros desprendan manantiales de dolor confundido, porque intento entender que algunas personas en el camino se tropiezan con piedras y otras se golpean con ellas, pues no falta quien en la neblina las confunde al caminar….
sábado, 4 de octubre de 2008
Pa lante, Pa lante como el elefante...
El lenguaje humano es malicioso e imperfecto. ultra sensible a la percepción y, en ocasiones, poco efectivo. claro ejemplo de esto es la filosofía del elefante (la referida en el título) que, al momento de buscarla en Internet, parece que no le ha enseñado nada a nadie.
yo vengo dedicándole mis últimos 2 años de vida a vivir pensando siempre pa lante pa lante... además lo sugiero a cada momento y me sorprende ver el poco impacto que puede haber tenido lejos de mi entorno.
todas las personas lamentan sus tormentos, magnificándolos como si fueran únicos. esto, claramente, no es cierto, pues las experiencias son compartidas y, en mayor o menor medida, un gran porcentaje de experiencias que consideramos exclusivas, difícilmente lo son.
Por otro lado, la existencia de todas las personas influye sobre ellas y puede cambiar el mundo. Sin embargo, el mundo es tan pequeño en comparación con el universo, que algún desorbitado podría pensar que somos seres nimios e insignificantes. Quizá sea cierto, pero no es algo muy
tangible y que solucione problemas. Es probable que la filosofía del elefante tampoco lo haga, pero puede ser un calmante para un dolor de cabeza, el pensar que no existe problema único en el mundo, que todo pasa y que siempre es para bien, por tanto, ante la adversidad, no existe mejor forma de abordar el asunto que... Pa lante, pa lante como un elefante...
yo vengo dedicándole mis últimos 2 años de vida a vivir pensando siempre pa lante pa lante... además lo sugiero a cada momento y me sorprende ver el poco impacto que puede haber tenido lejos de mi entorno.
todas las personas lamentan sus tormentos, magnificándolos como si fueran únicos. esto, claramente, no es cierto, pues las experiencias son compartidas y, en mayor o menor medida, un gran porcentaje de experiencias que consideramos exclusivas, difícilmente lo son.
Por otro lado, la existencia de todas las personas influye sobre ellas y puede cambiar el mundo. Sin embargo, el mundo es tan pequeño en comparación con el universo, que algún desorbitado podría pensar que somos seres nimios e insignificantes. Quizá sea cierto, pero no es algo muy
tangible y que solucione problemas. Es probable que la filosofía del elefante tampoco lo haga, pero puede ser un calmante para un dolor de cabeza, el pensar que no existe problema único en el mundo, que todo pasa y que siempre es para bien, por tanto, ante la adversidad, no existe mejor forma de abordar el asunto que... Pa lante, pa lante como un elefante...
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