El lenguaje humano es malicioso e imperfecto. ultra sensible a la percepción y, en ocasiones, poco efectivo. claro ejemplo de esto es la filosofía del elefante (la referida en el título) que, al momento de buscarla en Internet, parece que no le ha enseñado nada a nadie.
yo vengo dedicándole mis últimos 2 años de vida a vivir pensando siempre pa lante pa lante... además lo sugiero a cada momento y me sorprende ver el poco impacto que puede haber tenido lejos de mi entorno.
todas las personas lamentan sus tormentos, magnificándolos como si fueran únicos. esto, claramente, no es cierto, pues las experiencias son compartidas y, en mayor o menor medida, un gran porcentaje de experiencias que consideramos exclusivas, difícilmente lo son.
Por otro lado, la existencia de todas las personas influye sobre ellas y puede cambiar el mundo. Sin embargo, el mundo es tan pequeño en comparación con el universo, que algún desorbitado podría pensar que somos seres nimios e insignificantes. Quizá sea cierto, pero no es algo muy
tangible y que solucione problemas. Es probable que la filosofía del elefante tampoco lo haga, pero puede ser un calmante para un dolor de cabeza, el pensar que no existe problema único en el mundo, que todo pasa y que siempre es para bien, por tanto, ante la adversidad, no existe mejor forma de abordar el asunto que... Pa lante, pa lante como un elefante...
sábado, 4 de octubre de 2008
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