viernes, 11 de marzo de 2022
Tus ojos, una maquina del tiempo
Camino rápido con una cerveza en la mano directo hacia mi grupo.
Ha sido una noche larga y ahí seguimos, ellos y yo, divirtiéndonos como si no exitirera mañana. Es viernes, que más da, sin obligaciones al dí siguiente.
De pronto, algo en mí te reconoce hermosa, juvenil y curiosa luego de 7 años en los que, despues de darme un beso(o muchos), me dejaste en una especie de visto analógico.
Inmediatamente mi dirección cambia y me acerco para que me veas y sepas que compartimos espacio.
Me recibes con una sonrisa y tus ojos son una máquina del tiempo que me regresa a ese segundo beso inconcluso.
Quizá es el alcohol y me estoy imaginando, pienso. Son las desventajas de cruzar el límite de vez en cuando.
"Voy a estar por aquí, vengo cuando pongan un salsa" te digo y huyo cobarde a pensar en ti por el resto de la noche.
Reemplazo el alcohol por agua en busca de cordura, pero es tarde. Te veo en todas partes y decido que debo volver a verte, aunque sea para preguntarte que paso.
Me alisto, te busco, pero ya estás hablando con otro y me siento super corto de volverte a buscar. No se por qué, ya hace un tiempo que superé la timidez de los principantes, pero este no soy yo, sino mi predecesor de lustro y medio.
Desaparezco. Ha sido demasiado para una sola noche que podria ser la última o la primera.
Continuará...
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