Madrugada del domingo, todo el mundo disfrutando la fiesta en honor al amor consumado de una de las parejas más sinceras que he conocido. ¿Dónde estoy yo? Echado en una de estas bancas de color blanco con colchoneta que siempre rodean a las piscinas. ¿Qué hago aquí? Ni yo mismo lo se. Me plantó un viejo amor, la creatividad no fluye para conquistar uno nuevo.
Pero si acaso pudiera imaginarte aquí a mi lado, excluidos de la sociedad disfrutando la calma y esta palmera adulta, nos besaríamos hasta que en tus brazos, borracho de amor, me quede dormido.
Aunque no te conozco aun, te sueño y se que tu también lo haces.
Apago el televisor.
Pero si acaso pudiera imaginarte aquí a mi lado, excluidos de la sociedad disfrutando la calma y esta palmera adulta, nos besaríamos hasta que en tus brazos, borracho de amor, me quede dormido.
Aunque no te conozco aun, te sueño y se que tu también lo haces.
Apago el televisor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario