Fecha incierta (en algún momento de estos 4 años sin tí)
Cuanta ternura evoca a mi ser racional, cuán oxidado ando últimamente. Lleno de amores y juegos superficiales, que me tienen perplejamente encandilado, pero indefenso frente a momentos como este.
"Qué es lo que viste en mi? Qué es lo que te hizo abrir así, tus miedos, tus piernas, tu calendario, las 7 puertas sagradas de tu santuario... "
Hoy se que no te amo, que no nos esperaba ningún destino juntos y que no existe historia comparada de nuestro amor rosado, se que cada paso recorrido tras tu partida, me ha regalado incontables aventuras y sonrisas. Que sigo hablando como un loco descontrolado, víctima de mi disemia. Pero se también que, aunque encuentro más atención que contigo, no he vuelto a encontrar esa mirada desbordada de amor como la que afloraba de tus ojos verdes. Si pensaste que no me daba cuenta o no lo valoraba, te equivocas. Me acuerdo de cada beso que nos dimos y a pesar de ese maravilloso saudade se que no te amo ni me arrepiento, aunque solo te extrañe un poco.
"Y a veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna y le hablo de esa amanete inoportuna, que se llama soledad..."
Cuantas líneas, creo que nunca he escrito tanto y con tan poca estructura. Trabajo mucho y ando harto de las formas. Se que suena egoísta y cojo, pero si tan sólo supiera que en algún descuido de soledad me recuerdas, creo que podría por fin conciliar el sueño.
Ricuato
No hay comentarios:
Publicar un comentario